TERCER BOLETÍN DE PRENSA: Asteroide 2024 YR4

Figura 1: Simulación de la órbita del asteroide 2024 YR4. Crédito: JPL-NASA.

El Observatorio Astronómico de Quito de la Escuela Politécnica Nacional informa que las más recientes mediciones del asteroide 2024 YR4, basadas en 370 observaciones realizadas entre el 25 de diciembre de 2024 y el 18 de febrero de 2025, confirman su condición de Objeto Cercano a la Tierra (NEO) con un interés significativo para la comunidad científica internacional. A continuación, se presentan los datos actualizados:

Probabilidad de impacto y escala de riesgo

La probabilidad acumulada de impacto, estimada para fines de diciembre de 2032, se sitúa en torno al 3,1%.
El nivel en la Escala de Turín se mantiene en 3, lo cual indica la necesidad de seguimiento y vigilancia, pero no representa un peligro inminente para la población.

Tamaño, masa y energía potencial

El diámetro promedio estimado del asteroide es de 55 metros.
Su masa se calcula en torno a 2,2 × 10^8 kg.

De producirse un impacto, la energía liberada se estima en unos 7,8 megatones (Mt), lo que equivale aproximadamente a 520 veces la energía de la bomba atómica de Hiroshima.

Aproximación y posibles efectos

La aproximación más cercana en 2032 podría ser de unos 106.000 km de la superficie terrestre, es decir, a una distancia aproximadamente tres veces más cerca que la Luna. Sin embargo, esta distancia está sujeta a refinamientos posteriores.
La zona de posible impacto no puede precisarse con exactitud en este momento; sin embargo, estadísticamente existe mayor probabilidad de que ocurra sobre el océano (cerca del 70% de la superficie terrestre está cubierta por agua, lo que representa una gran parte del planeta).

Un posible impacto oceánico podría generar tsunamis de alcance regional; en caso de ocurrir en tierra firme, los daños también serían de carácter regional.

Monitoreo y siguientes pasos

El asteroide continuará siendo observado con telescopios terrestres hasta abril de 2025, tras lo cual se prevé utilizar el Telescopio Espacial James Webb para obtener datos más precisos.
Para el año 2028, se espera otra aproximación favorable que permitirá mejorar la determinación de su órbita y características físicas.

Medidas de seguridad y coordinación internacional

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha activado el Protocolo de Seguridad Planetaria como medida preventiva y de coordinación.

Tanto la NASA como la ESA y otros centros de investigación colaboran estrechamente en el seguimiento de la trayectoria y en la evaluación de posibles estrategias de mitigación.

El Observatorio Astronómico de Quito reitera la importancia de mantener la calma y de seguir únicamente la información oficial proporcionada por organismos acreditados. La probabilidad de impacto sigue siendo baja en términos absolutos, y la comunidad científica internacional continúa trabajando de forma coordinada para actualizar los datos y reducir la incertidumbre orbital de 2024 YR4.